El cada vez más evidente impacto de la crisis climática está obligando a acometer sin dilaciones actuaciones de conservación y de recuperación de los recursos hídricos, para así aumentar la resiliencia tanto de los ecosistemas naturales como de la propia sociedad ante una climatología cada vez más imprevisible.
En este contexto, la Fundación Global Nature ha organizado el Taller Compensación de Huella Hídrica y Custodia del Territorio, celebrado hoy en Valencia dentro de las actividades del Life Custodia de la Fundación Biodiversidad (MITECO). En las distintas intervenciones incluidas en el programa, los relatores destacaron diversos aspectos del problema y la necesidad de abordarlo mediante la colaboración público-privada. Las 15 entidades no gubernamentales que participamos presentamos un total de 19 proyectos para recuperar recursos hídricos en distintos enclaves del territorio español, como una oportunidad ofrecida a los distintos sectores económicos de compensar la huella hídrica consecuencia de sus respectivas actividades empresariales.
Invitados por los organizadores, que generosamente cubrieron los gastos de desplazamiento, presentamos un proyecto de restauración del bosque autóctono en la ribera del río Mandeo. Hemos previsto empezar próximamente esta actuación, a realizar en una parcela de 3,2 hectáreas de extensión, avanzando en función de los recursos de que dispongamos. Será un trabajo duro, a causa de la elevada densidad de eucaliptos que hay que eliminar y del abrupto relieve, caracterizado por una pendiente media del 59 %, en línea con lo que hemos hecho en ocasiones anteriores.
Esta actuación está en consonancia con la recomendación, tanto de los edafólogos como de los hidrobiólogos gallegos, de conservar y restaurar los bosques que acompañan a nuestros ríos. Dentro de la larga lista de servicios ecosistémicos que realizan, destaca el papel que juegan como reservorios de agua de lluvia; de este modo modulan el caudal de los ríos, reduciendo el impacto tanto de las sequías como de las crecidas. Además de la sociedad, van a beneficiarse todos los organismos que viven en el lecho del río, incluidos aquellos que están en peligro crítico de extinción global, como son el mejillón de río y el desmán ibérico.


















