Unas flores llenas de esperanza

20 febrero 2026

 
Esta temporada adelantamos un mes el inicio de las reforestaciones, para así tener en cuenta los cambios en las estaciones que está imponiendo la crisis climática. Pero, cuando estábamos cerca de finalizar, surgieron dos problemas.

El primero ha sido una avería grave en el viejo vehículo que usamos. Como consecuencia, hemos estado cuatro semanas sin este todoterreno imprescindible para transportar en el remolque las plantas, los tutores, los protectores y las herramientas necesarias. Gracias a la generosidad de una simpatizante, llevamos 15 años usándolo sin coste alguno. Pero este contratiempo evidencia que ya va siendo hora de que dispongamos de un vehículo propio, con las características adecuadas para el tipo de trabajo que realizamos y el mal estado de las pistas por las que transitamos. Por lo tanto, precisamos que un organismo público, una empresa socialmente responsable o un mecenas concienciado sea tan generoso como esta simpatizante y decida financiarnos una pick-up con tracción a las cuatro ruedas.

El segundo ha sido el tren de borrascas, que añadió otra dificultad más. A pesar del mal tiempo, hemos seguido trabajando en el monte. Nos hemos centrado en el repaso invernal de los tramos de río que apadrinamos, recogiendo basura y retirando invasoras. Especial atención ha precisado la tradescantia, pues el tiempo húmedo ha facilitado su crecimiento y las crecidas arrastraron propágulos que han creado nuevos focos. Carentes del todoterreno, los sacos de basura y de biomasa quedaron en el monte a la espera de poder recogerlos en cuanto podamos.

Hoy por fin hemos podido acceder —no sin ciertas dificultades— a la parcela que estamos reforestando en el lugar de Chelo. A lo largo de esta mañana hemos puesto tutores a muchos árboles autóctonos que fueron tumbados en la corta de los eucaliptos que originalmente crecían en ella y también cortamos varios eucaliptos grandes que habían quedado.

Pero la sorpresa ha sido ver que uno de los endrinos que habíamos plantado hace sólo unas semanas ya estaba lleno de flores. Este pequeño ejemplar —al que pronto se van a sumar otros que tienen los capullos a punto de abrir— ofrece ya a mediados de febrero su néctar y polen a los primeros polinizadores activos del año. Nuestra obsesión en usar múltiples especies de árboles se muestra así ecológicamente importante. Cuando se reforesta, hay que pensar en los múltiples organismos que precisan de alimento y de refugio a lo largo del año, dependiendo de especies distintas y aprovechando las diferentes fenologías de floración y de fructificación.

Estas flores de endrino son un esperanzador heraldo de lo que puede llegar a ser esta parcela cuando hayan crecido las veinte especies de árboles autóctonos de la comarca que estamos plantando.


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