Este fin de semana recibimos la visita de un grupo de 15 voluntarios y dos monitores de la Asociación Medioambiental Amabul, entidad radicada en el municipio de Vedra. Aprovechando que está desarrollando actividades integradas en el programa «Voluntariado Ambiental Intergeneracional» de las consejerías de Cultura y de Medio Ambiente, se pusieron en contacto con nosotros para echarnos una mano en la conservación del patrimonio natural de nuestra comarca.
Como paso previo antes de ponernos a trabajar, ayer por la tarde les impartimos una charla en la que explicamos nuestra misión como entidad de custodia del territorio, detallando las distintas actuaciones que estamos realizando. Especial atención recibió la restauración del bosque autóctono que hemos efectuado en el monte de A Espenuca, pues era allí donde íbamos a dirigirnos al día siguiente.
El voluntariado ha estado integrado por tres personas maduras y el resto ha sido gente joven. Tal como sucede habitualmente, la mayor parte han sido mujeres, pues sólo tres muchachos han representado la excepción. Sumando los dos monitores de Amabul y otros dos de Fragas do Mandeo, conformamos un equipo de 19 personas.
La tarea acometida esta mañana ha sido el mantenimiento de la restauración forestal de la parcela que está situada justo debajo de la capilla de A Espenuca. Los últimos árboles que plantamos en ella aún son demasiado pequeños. En esta época del año los helechos crecen hasta alcanzar una gran altura, llegando a cubrirlos totalmente. Por este motivo es necesario desbrozar la vegetación en su contorno, de modo que los árboles puedan recibir toda la luz que precisan, especialmente en un momento en que la demandan por estar creciendo rápidamente.
Les agradecemos al voluntariado y a Amabul la eficacia de esta jornada, en la que hemos tenido que soportar unas temperaturas elevadas.


















