Hoy nos acercamos a Coirós para despedirnos de los integrantes de la décima edición del Campo de Trabajo Monte de A Espenuca.
En esta ocasión fueron 13 las personas que vinieron de lejos para ayudarnos a conservar el patrimonio natural de nuestra comarca. De hecho, los 7 mozos y 6 mozas acudieron procedentes de lugares tan diversos como Las Palmas, Toledo, Sevilla, Zaragoza, Valencia, Barcelona y Madrid, siendo solamente dos los gallegos.
El pasado día 2 les dimos la bienvenida en el Centro de Servicios Sociales de Coirós, mediante una charla de presentación en la que explicamos los problemas ambientales de la comarca y nuestra forma de abordarlos. En ella detallamos nuestros esfuerzos en la erradicación de especies exóticas invasoras, pues el principal objetivo del campo iba a ser la eliminación de un foco de tradescantia (Tradescantia fluminensis) situado en el arroyo Caldeirón. De este modo íbamos a darle continuidad a las ediciones precedentes, centradas en acabar con esta planta exótica en ese arroyo y en el de As Bouzas, que juntan sus aguas para verterlas en el río Mandeo a la altura de Chelo. Finalizada la charla, nos acercamos al monte de A Espenuca, donde pudieron conocer directamente parte de nuestro trabajo de restauración del bosque autóctono.
La eficacia del campo de trabajo ha quedado de nuevo sobradamente demostrada, pues hoy finalizamos el pesado de los residuos. El balance ha sido un total de 1.176,20 kg de biomasa de tradescantia, cifra que supera el récord del año pasado, más los 107,25 kg de residuos que aparecieron bajo las plantas. Tras cargar los últimos residuos en el remolque para su transporte, nos despedimos agradeciéndoles que hayan venido de tan lejos para ayudarnos a mejorar el estado de nuestros enclaves naturales y los animamos a que participen, siempre que puedan, en jornadas de voluntariado ambiental en sus lugares de origen.
Aunque las de este año son cifras muy elevadas, no se ha acabado con el foco de tradescantia; tampoco con la enorme cantidad de basura de lo que aparenta ser un viejo vertedero incontrolado. Por lo tanto, tendremos que programar próximamente una jornada de voluntariado para finalizar el trabajo.
Promovido por Fragas do Mandeo y solicitado por el Ayuntamiento de Coirós, este campo está organizado por la Dirección General de Juventud de la Xunta de Galicia. La gestión corre a cargo de Ribeirán Proxectos Naturais, que ha acompañado en todo momento al voluntariado con un director y dos monitores de apoyo. No podemos menos que desear que siga teniendo continuidad en los próximos anos, pues su eficacia es indudable.














