Las actividades de la décimo tercera edición de la Semana de Custodia en As Mariñas se han desarrollado bajo un tiempo soleado, incluso demasiado cálido para trabajar en el campo. El programa se inició con una caminata en la que, afortunadamente, la sombra de los árboles y la humedad del bosque atenuaron el rigor que la crisis climática ha impuesto en estos últimos días del verano.
El recorrido formativo con el Dr. Manuel Antonio Rodríguez Guitián se inició en la cumbre de A Espenuca, donde los 15 participantes pudieron conocer cómo la ocupación del monte desde tiempos previos a la romanización llevó a la plena deforestación que presentaba a principios del siglo XX. Por el contrario, actualmente la eucaliptización impide gozar plenamente de las vistas, salvo en el pequeño sector formado por el par de estrechas parcelas que hemos comprado, en las que obviamente eliminamos en su día los eucaliptos. A continuación procedimos a bajar hasta el lugar de O Bocelo, para luego caminar por la orilla izquierda del río Mandeo, completando el recorrido de 7 km en el puente de Teixeiro. Las paradas en diversas parcelas donde hemos actuado permitieron explicar los distintos modos de abordar la restauración del bosque y mostrar los resultados en distinto grado de avance: desde la reforestación espontánea tras des-eucaliptizar hasta la intervención intensiva para lograr que prosperen 20 especies de árboles autóctonos de la comarca en una misma parcela. También dio pie a debatir sobre la hipotética composición del bosque antes de sufrir la severa huella humana que presenta actualmente. Las detalladas explicaciones y el interés de los asistentes hicieron que la actividad finalizara hora y media más tarde de lo previsto.
La primera jornada de voluntariado fue en la playa Grande de Miño. Las 9 personas que participaron se centraron en la eliminación de especies exóticas invasoras, retirando un total de 207,05 kg de biomasa. El primer objetivo era eliminar totalmente varias especies que ya habíamos erradicado en el pasado, pero que volvieron a aparecer: los plumeros (213 macollas), los mioporos (47 ejemplares) y las crocosmias (de las que desenterramos 104 tubérculos). Pero la mayor parte del trabajo ha consistido en arrancar ejemplares de matacavero (165,90 kg), aunque no hemos terminado con la presencia de esta planta. También arrancamos otras invasoras, como la acacia negra, y recogimos la basura que encontramos en la zona de actuación (165,90 kg). De todos modos, queda bastante trabajo por hacer, pues tras las obras realizadas por Demarcación de Costas en el año 2024, ningún organismo público se ha preocupado por mantener en buen estado ecológico este sistema dunar.
La tercera actividad del programa ha sido la charla sobre incendios forestales con el edafólogo Dr. Serafín González Prieto y con el biólogo ambiental D. Xabier Vázquez Pumariño. Las complicaciones de las ocupadas agendas de estos dos expertos nos mantuvieron en vilo hasta el día anterior, pero finalmente no fue necesario aplazar el evento. Debido a la complejidad del tema a tratar, la conversación fue larga, esperando que ayude a deshacer algunos mitos y sea de interés para la audiencia. Actualmente se acerca al medio millar de personas, pero irá creciendo con el tiempo pues la sesión de la charla está disponible en diferido en Youtube.
Como cierre del programa hemos hecho una segunda jornada de voluntariado. El objetivo era actuar en el arroyo de Fonte Xoán, pues en él se descubrió un viejo vertedero incontrolado cuando el último campo de trabajo retiró el tapiz de tradescantia que lo escondía. Aprovechando que apenas llevaba agua, los 12 participantes se pusieron a recoger botellas, plásticos, hierros y todo tipo de residuos hasta llenar el remolque, pesando un total de 707,60 kg. Aún así, ha quedado suficiente basura y tradescantia como para programar una nueva jornada antes de que las crecidas invernales arrastren residuos y propágulos aguas abajo.
Hay dos aspectos a destacar en esta Semana de Custodia. El primero es la participación femenina, pues en las jornadas de voluntariado ha llegado a suponer el 76 % y en el recorrido formativo el 67 %, lo que manifiesta un mayor compromiso de las mujeres con la conservación de la naturaleza. Por otro lado, este año la participación total ha sido inferior a las ediciones anteriores, asunto a mejorar en futuras ocasiones.














