Las especies invasoras

Un silencioso peligro

El efecto de las especies exóticas invasoras en los ecosistemas está considerado como la segunda causa más importante en la pérdida de biodiversidad, precedida únicamente por la destrucción directa de los hábitats. Una vez aclimatadas y asentadas, es muy costoso eliminarlas; en algunos casos imposible. Por eso es realmente importante impedir que se extiendan, erradicándolas nada más sea detectada su presencia.

Una especie animal o vegetal alóctona –también llamada xenófita, es decir foránea– se considera invasora cuando se reproduce y se expande de modo natural, sin la ayuda directa del hombre, en ambientes naturales o seminaturales, y que produce algún cambio significativo o alguna perturbación en lo que se refiere a la composición, estructura o funcionamiento del ecosistema. Así, de las 1.400 especies alóctonas detectadas en España, el 10% resulta dañina para los ecosistemas y la economía.

Las especies invasoras son la segunda causa más importante en la pérdida de biodiversidad

Entre sus impactos sobre el medio natural, pueden destacarse la pérdida de biodiversidad, los cambios y alteraciones en los ciclos biogeoquímicos, la homogeneización de los ecosistemas y de las comunidades, e incluso la extinción de especies nativas. La principal vía de introducción en España es la jardinería, responsable de casi la mitad de los casos. Luego, ya en menor medida, le suceden la agricultura o las causas involuntarias.

A continuación mostramos algunas de las especies presentes en la comarca de As Mariñas. La colaboración de la ciudadanía es muy importante para disminuir sus efectos devastadores. En el caso de encontrar alguna especie vegetal en tu propiedad, elimínala teniendo cuidado de que los residuos sean destruidos. Echar restos vegetales de especies invasoras en el monte o en el río no hace más que fomentar su propagación.

Nunca liberes una mascota: así fue como se introdujeron el galápago americano (Trachemys scripta) o la cotorra de Kramer (Psittacula krameri). Regálasela a quien le interese o llévala a un centro de fauna. Si eres pescador o cazador, defiende las especies autóctonas y no colabores con la introducción de las alóctonas, como la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) o el faisán (Phasianus colchicus).

En la fauna invasora de As Mariñas destaca el visón americano (Mustela vison), que escapó de las granjas peleteras, unas veces por sus medios, otras liberado por irresponsables. Una vez naturalizado, gusta de los ambientes próximos al agua, tanto ríos, embalses y lagunas, como la costa. Es un activo depredador oportunista que caza crustáceos, peces, anfibios, aves y pequeños mamíferos, afectando a la fauna autóctona. Tiene hábitos crepusculares, pero no es difícil verlos en pleno día, careciendo de enemigos naturales que limiten severamente su presencia.

El cangrejo americano (Procambarus clarkii) fue liberado deliberadamente en Cecebre, invadiendo tanto el embalse como los ríos que lo abastecen. De alimentación omnívora, depreda gusanos, insectos y huevos de peces y de anfibios. De hecho, tras aclimatarse, hizo estragos en las poblaciones de anfibios que habitaban en el embalse. Su presencia también afecta a la vegetación acuática, e incluso daña los taludes de la ribera, pues escava galerías que acaban por debilitarlos. Ahora no es nada fácil su eliminación, pues el embalse no se puede vaciar, ya que abastece de agua potable a una población muy numerosa.

Ya pasando a la flora, encabeza la lista el plumero (Cortaderia selloana), también llamado hierba de la Pampa, por ser la planta que más merece una campaña de erradicación. Destaca a finales del verano, cuando echa unas flores características, por las que recibe su nombre popular. Es una especie muy invasora, pues aprovecha las obras públicas, infestando la tierra que fue removida con maquinaria. Abunda en Cecebre y en la ría de Betanzos, siguiendo la autopista. Si no puedes arrancarla, quítale las flores y destrúyelas, para que las semillas no se esparzan. Ten cuidado con las hojas: el borde aserrado es cortante.

La robinia (Robinia pseudoacacia), también conocida como falsa acacia, es un árbol caducifolio con hojas oblongas y grandes espinas. En la primavera echa flores blancas que se juntan en racimos, destacando así entre el arbolado autóctono. Procedente de Norteamérica, es una especie muy problemática en distintos puntos de la Península Ibérica. Cuando se corta, brotan chupones de las raíces, por lo que para secarla es mejor hacerle un anillo en la base del tronco quitándole la corteza. Frecuente en la comarca, se encuentra, por ejemplo, en el camino de Os Caneiros (Coirós) o en Ponte do Porco (Miño).

La mimosa (Acacia dealbata) es un árbol perenne de hermosas hojas compuestas. Su floración es espectacular, llenándose de pequeñas flores amarillas, por lo que se usa en jardinería. Sin embargo, en el monte es infestante, impidiendo la germinación de las semillas de otros árboles y viéndose favorecida su propagación por los incendios. Sus semillas son muy resistentes, manteniéndose en el suelo largo tiempo hasta que un incendio las hace brotar. Es muy difícil eliminarla, pues los tocones rebrotan, siendo recomendable arrancarlas cuanto antes y no esperar a que crezcan.

La acacia negra (Acacia melanoxylon) es un árbol de procedencia australiana. Menos espectacular que la mimosa, tiene el mismo potencial invasor. Las semillas son muy resistentes y brota tras su corta o incendio. Fue empleada en las obras públicas, por lo que es común en las orillas de las carreteras.

Con estas tres especies, no se acaba la lista de los árboles invasores. Otras especies peligrosas, como el ailanto (Ailanthus altissima) ya fueron detectadas. Pasemos ahora a una selección de plantas entre las numerosas especies alóctonas.

La uña de gato (Carpobrotus edulis), es una planta carnosa y rastrera muy usada en jardinería como tapizante. Procedente de Suráfrica, sufre mucho las heladas; por eso solamente prolifera en la costa, tanto en acantilados como en dunas, donde desplaza a la vegetación autóctona. Los fragmentos de la planta enraízan muy fácilmente, prendiendo allí donde los lleve el mar o sean tirados. Para eliminarla, basta con arrancarla teniendo cuenta de que no quede ningún trozo enterrado. Era abundante en la playa Grande de Miño, donde se hizo una acertada campaña de eliminación.

La crocosmia (Crocosmia x crocosmiiflora), también conocida como tritonia, es una planta decorativa procedente del cruce de dos especies surafricanas. Parecida al gladiolo, tiene hojas largas y planas que crecen de un bulbo, dando flores anaranjadas. Coloniza las orillas de los ríos, desplazando la vegetación autóctona. Es una de las especies más difícil de controlar, precisándose años de esfuerzo continuado. Se propaga mediante los bulbos, que prenden fácilmente, por lo que hay que destruirlos y cuidar de no tirarlos. Se encuentra, entre otros lugares, en Chelo (Coirós).

La tradescantia (Tradescantia fluminensis) es una discreta planta rastrera que tapiza el suelo. Originaria de Sudamérica, es empleada en jardinería como tapizante. Sus flores, blancas y pequeñas, son poco vistosas. Se propaga mediante fragmentos de los tallos que enraízan con mucha facilidad en ambientes sombreados y frescos. En estado silvestre cubre totalmente zonas sombrías bien nitrogenadas, colonizando setos y cunetas; llega a desplazar totalmente las especies nativas, alfombrando incluso bosques de ribera. Se puede ver por el camino de Armea (Betanzos).

La budleia (Buddleja davidii) es un arbusto ornamental procedente de las zonas montañosas de China. Sus inflorescencias son de color púrpura, compactas y con muchas flores, por lo que son apetecidas por los insectos. Se reproduce tanto por la numerosa simiente que produce como mediante esquejes, pues prenden fácilmente, aspecto que hay que tener en cuenta en el momento de deshacerse de los restos de la planta. Siendo usada en jardinería, aparece cerca de zonas habitadas o transitadas. Podemos encontrarla en la ría de Betanzos o en el lugar de Chelo (Paderne), justo al pie de la pasarela.

El medio marino tampoco se salva de las especies exóticas invasoras. En la costa de Sada podemos encontrar el sargazo japonés (Sargassum muticum). Esta alga parda llega a alcanzar los dos metros de longitud, siendo fácilmente reconocible por sus pequeñas vesículas aéreas. Tal como indica su nombre, procede del mar de Japón, y se supone que vino con la importación para cultivo de la ostra japonesa. Colonizó con éxito diversos puntos del noroeste ibérico, alterando la estructura de las comunidades donde se asienta y desplazando a las especies autóctonas como las algas del género Gelidium. Su tamaño y densidad crea problemas en las hélices de las embarcaciones recreativas.

Recursos

Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras: Texto completo del Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el catálogo español de especies exóticas invasoras, que modifica el Real Decreto 1628/2011 con el que fue creado. Establece las medidas para prevenir su introducción, controlar su expansión y las características de las estrategias de erradicación. En el anexo figuran las especies exóticas incluidas y el ámbito territorial en el que es de aplicación esta normativa.

Plan Galego de Especies Exóticas Invasoras: Dentro de las líneas de trabajo para la conservación de la biodiversidad, la Xunta de Galicia informa sobre este problema en su web, y anima a la participación mediante un formulario que recoge datos sobre especies y localizaciones. También ofrece la posibilidad de descargar material divulgativo y las fichas de los animales y plantas invasores detectados en Galicia, en formato PDF.

Plantas invasoras de Galicia. Bioloxía, distribución e métodos de control: En este libro podemos encontrar las fichas de gran parte de la flora invasora presente en Galicia. Van acompañadas de fotografías y mapas de distribución, así como información sobre la manera de eliminarlas. Escrito por Jaime Fagúndez y Manuel Barrada (Xunta de Galicia, 2007).

Plantas alóctonas invasoras en España: En la página web del apartado de flora exótica del Inventario Nacional de Biodiversidad, se puede descargar este libro por capítulos en formato PDF, o las fichas de las especies que te interesen. Los autores son Mario Sanz, Elías Dana y Eduardo Sobrino (Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, 2004).

Proyecto DAISIE: El proyecto Delivering Alien Invasive Species In Europe, financiado por la Unión Europea, tiene como objetivo localizar y estudiar las especies invasoras en Europa. Permite consultar su base de datos y su lista de las 100 peores especies (en inglés), con las respectivas fichas en formato PDF, en las que figuran los mapas de distribución y los sistemas de control.

Invasive Species Specialist Group: Grupo de trabajo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Ofrece una extensa base de datos y ha publicado en castellano el folleto 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.

Fecha publicación: 6-10-2010
Última modificación: 6-8-2013
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