Reserva de O Catorce

Campaña de custodia de una microrreserva de anfibios

El 5 de julio de 2016 Fragas do Mandeo y el Ayuntamiento de Coirós firmaron un acuerdo de custodia del territorio por el que el ayuntamiento nos cedió por 50 años el uso y la gestión de tres parcelas colindantes de titularidad municipal con el objeto de crear una microrreserva de anfibios.

Las parcelas suman una superficie de 38.527 m2. Están situadas en la ladera oeste del monte de Pedra Partida, en un lugar conocido con el nombre de O Catorce, topónimo que hace referencia a un antiguo mercado que se celebraba tal día del mes.

La creación de una microrreserva

Las microrreservas son espacios protegidos ―oficialmente o por iniciativa privada, como en este caso― con superficie normalmente inferior a las 20 hectáreas. Son una figura muy útil para conservar pequeños enclaves que albergan valores naturales relevantes, tales como puntos de reproducción de anfibios, colonias de murciélagos, prados en los que se asientan poblaciones de mariposas amenazadas o lugares donde sobrevive flora endémica rara. La legislación gallega no las contempla actualmente en su red de espacios naturales protegidos, a diferencia de lo que ocurre en otras comunidades autónomas y en el extranjero.

Fotografía de la cantera del CatorceAdvertidos por los herpetólogos de la riqueza en especies de anfibios de este enclave, Fragas do Mandeo se decidió a custodiarlo creando la que, según estos expertos, es la primera microrreserva de anfibios de Galicia.

El elemento que caracteriza este espacio es la cantera de granito que ocupa un tercio de su superficie. Tras abandonarse su explotación en la década de 1980, se inició un proceso de naturalización espontánea. La acumulación de agua de escorrentía en la zona excavada permitió la aparición de vegetación palustre y que crecieran sauces (Salix atrocinerea). Pero lo más destacable es la elevada diversidad de anfibios localizados en esta pequeña y poco profunda charca estacional.

El resto de la superficie está ocupada por un monte condicionado por los abundantes afloramientos graníticos y por suelos poco profundos. Tras presentar una etapa de deforestación grave en la década de 1950, fue colonizado principalmente por eucaliptos. Los árboles autóctonos tienen poca representación y son de tamaño pequeño, situación que puede afectar negativamente a la biodiversidad de la zona, aconsejando tomar medidas para garantizar que con el paso del tiempo aumente el número de ejemplares que alcancen edades avanzadas. Aún así se encuentran laureles (Laurus nobilis), robles (Quercus robur), abedules (Betula pubescens), pinos (Pinus pinaster) y acebos (Ilex aquifolium).

La riqueza en anfibios

La cantera tiene una gran importancia para las poblaciones locales de anfibios, habiéndose encontrado en ella 11 de las 14 especies de anfibios gallegos, lo que representa el 79 % de nuestras especies de ranas, sapos, tritones y salamandras. A continuación mostramos los datos proporcionados por herpetólogos del Grupo de Investigación en Biología Evolutiva de la Universidad de A Coruña y por la Sociedad Gallega de Historia Natural. Las especies marcadas con un asterisco están incluidas en el Catálogo Galego de Especies Ameazadas y las que figuran con un comentario son las que están ausentes en este espacio.

Salamandra rabilarga Chioglossa lusitanica * Presente en los alrededores
Salamandra común Salamandra salamandra
Tritón jaspeado Triturus marmoratus
Tritón ibérico Lissotriton boscai
Tritón palmeado Lissotriton helveticus
Sapo partero común Alytes obstetricans
Sapillo pintojo ibérico Discoglossus galganoi
Sapo de espuelas Pelobates cultripes * Ausente
Sapo común Bufo spinosus
Sapo corredor Epidalea calamita
Ranita de San Antonio Hyla molleri *
Rana patilarga Rana iberica * Presente en los alrededores
Rana bermeja Rana temporaria *
Rana común Pelophylax perezi

La presencia de reptiles

La representación de lagartos, lagartijas y serpientes no es tan extensa, pues solamente se han localizado 7 de las 25 especies autóctonas gallegas, lo que significa el 28 % de su biodiversidad.

Eslizón tridáctilo ibérico Chalcides striatus
Lagartija de Bocage Podarcis bocagei
Lagarto ocelado Timon lepidus
Lución Anguis fragilis
Culebra viperina Natrix maura
Culebra de collar Natrix natrix
Víbora cantábrica Vipera seoanei

Avanzando en fases

La prioridad de la microrreserva será la preservación de las condiciones adecuadas para el mantenimiento ―¡o incluso incremento!― de las poblaciones de anfibios. Para esto es imprescindible impedir toda potencial agresión al hábitat, garantizar la calidad del agua y favorecer un régimen hídrico óptimo.

Fotografía de la cantera del Catorce Con la colaboración de voluntariado ambiental, en la primera fase hemos actuado principalmente en la cantera, retirando toda la basura presente y erradicando la flora exótica invasora (Cortaderia selloana, Buddleja davidii, Cyperus eragrostis, Conyza canadensis y Aster squamatus). También hemos gestionado todo el ramaje de eucalipto abandonado allí tras la última corta ―sus compuestos fenólicos pueden degradar la calidad del agua― y secado los tocones que habían rebrotado.

Para la segunda fase se dejan las actuaciones que requieren financiamiento externo, pues el convenio no tiene dotación económica. Entre ellas figuran la colocación de una barrera que impida el tráfico rodado (sin impedir el peatonal), la retirada de viejas uralitas por contener amianto, la colocación de paneles informativos y de señalización de riesgos, la instalación de vallados en los desniveles para evitar caídas, la mejora del bosque en toda la parcela, la reconversión de las construcciones abandonadas en refugios de fauna y la regulación del nivel hídrico.

Siempre se agradece una ayuda

Los anfibios están considerados como el grupo animal más amenazado del planeta. Entre las principales causas de su declive están la destrucción de sus hábitats, la contaminación del agua, el incremento de radiación ultravioleta (UV-B), enfermedades infecciosas como la quitridiomicosis y la fauna exótica invasora, todo ello agravado por el cambio climático. Pequeños enclaves como éste, aunque por su pasado industrial no tengan un especial valor paisajístico, pueden ser relevantes para la conservación de las poblaciones locales de anfibios.

Esperamos que la reserva del Catorce sirva de ejemplo a imitar en otras comarcas. Pero para llegar a ser un referente necesitamos la colaboración de voluntarios que nos ayuden en las tareas de mantenimiento, de herpetólogos que monitoricen las mejoras del hábitat, de entidades y particulares que nos apoyen económicamente, etc.

Si quieres ser parte de la creación de esta reserva echando una mano, en la sección Contacto tienes todos los datos necesarios.

Fecha publicación: 14-7-2016
Última modificación: 20-9-2018
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